Todo tiene un proposito
Soy Diego Hernandez, nací en la década de los 80’s en Bogotá - Colombia, hijo de una madre soltera, y un papa con el cual tuve mi último contacto real a los ocho años de edad, no culpo a mi padre por no estar en mi vida, no sé qué paso en su mente para tomar la decisión de no volver a vernos, este tema lo tratare en otro momento. Fui una persona bendecida y ahora lo entiendo, por tener una madre que se esmeraba por conseguir lo que yo necesitaba, era una mujer trabajadora, buena persona y siempre trataba de hacer lo mejor posible su trabajo. Creo que eso se lo herede, aunque no he llegado a su nivel de compromiso. No es que mi mama ya no este, simplemente ya está en una etapa en la que no tiene la obligación de ir a trabajar. Mi mama era una mujer católica, muy entregada a su iglesia y a la comunidad donde ella creció, ella y su familia ayudaron a construir la iglesia del barrio donde vivían, algo que requirió de mucho esfuerzo y que ahora la veo como un bonito recuerd...